Durante ocho años, German Guerra ha mantenido NatureSweet en funcionamiento ayudando a reparar y mantener la maquinaria que impulsa la cosecha. Comenzó con poca experiencia, aprendiendo paso a paso de sus compañeros, y está agradecido por todo lo que ha crecido. German se siente orgulloso de mantener a su familia de seis hijos, especialmente sabiendo que su trabajo les brinda educación y estabilidad. Comparte que NatureSweet ha transformado su vida, dándole la oportunidad de construir la casa con la que antes solo soñaba. Ser elegido para este reconocimiento lo llena de felicidad, y lleva ese orgullo consigo cada día de trabajo.