Los frutos de nuestro trabajo

Trabajamos arduamente. Lo damos todo. Éstos son nuestros principios en NatureSweet. Porque creemos que uno cosecha todo lo que pone.

Creemos que mientras más fuerte trabajamos, más dulces son nuestros tomates.

En NatureSweet, no hacemos las cosas con prisa. O de la manera más fácil. Hacemos las cosas de la manera correcta. Aunque nos cueste más. Aunque el trabajo sea más duro. Es por esto que nuestros métodos han sido tan innovadores en la industria. No le tenemos temor a intentar algo nuevo si significa que tendremos mejores resultados. Y es por eso que puedes probar la diferencia en nuestros tomates, hacemos las cosas de manera diferente que nuestra competencia, literalmente.

Creemos que mientras más atención le damos a nuestra gente, más atención le dan ellos a su trabajo.

Todas las personas son especiales. Todas las personas tienen valor. Y si nuestros Asociados saben que son capaces de todo, entonces todo es posible. Nuestro negocio es cultivar tomates, pero nuestra vocación es desatar el potencial de las personas. Al crear una industria más humana de productos frescos, ayudamos a nuestros Asociados a lograr sus metas en sus trabajos, sus estudios, sus familias, sus comunidades, y más. Mientras más felices ellos se sientan, más orgullosos estarán de lo que hacen. No hay tomates con mejor sabor que los nuestros, porque ningunos han sido cuidados como los nuestros.

Creemos que mientras más cuidamos a nuestra Madre Tierra, más nos ayuda ella a cultivar los mejores tomates del mundo.

En NatureSweet, administrar un negocio exitoso y ser buenos guardianes del medio ambiente no son temas incompatibles. Cuando decidimos cultivar un producto de temporada por todo el año (para asegurar que nuestros tomates tengan tan buen sabor en el invierno como lo tienen en el verano sin precios diferentes) quisimos hacerlo de una manera natural, reduciendo nuestra huella de carbono. Hacemos todo lo posible por proteger nuestros recursos naturales y es lo menos que podemos hacer para agradecer a la Madre Tierra por todo lo que ella nos ofrece. Ella sabe que cuenta con nuestro apoyo.

Si das lo máximo, todo lo que tienes, cosecharás las recompensas que has sembrado. En nuestro caso, las recompensas son abundantes, buenas y exquisitamente dulces.